La Ley 1/2025 de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario, más conocida por la Ley de Desperdicio Alimentario exige a muchos operadores en España a prevenir mermas y a gestionar excedentes siguiendo una jerarquía: primero prevenir; si hay excedente apto, priorizar consumo humano. En la práctica, el cumplimiento se sostiene con procesos, conservación estable y, cuando aplica, evidencias operativas (registros y trazabilidad), no solo con un documento.
Principales puntos de la Ley 1/2025 de Desperdicio Alimentario
- La ley afecta a gran parte de la cadena: producción, industria, distribución, retail, hostelería/restauración, colectividades y entidades de donación.
- El artículo 6 de dicha ley concentra obligaciones operativas (jerarquía, prevención, y en ciertos casos acuerdos de donación).
- En hostelería/restauración, el artículo 8 obliga a facilitar que el cliente se lleve la comida no consumida (con excepciones como bufé libre).
- Fecha clave: el MAPA (Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación) aclara que las medidas del artículo 6 deben aplicarse tras un año desde la publicación: 3 de abril de 2026.
- Para CORECO (vía distribuidores/instaladores), el papel creíble es ayudar a “cumplimiento operativo”: conservar mejor, registrar mejor y anticipar desviaciones con alarmas .
Actualizado: marzo de 2026.

¿Por qué esta ley de Desperdicio Alimentario cambia la conversación del Frío Profesional?
La Ley 1/2025 busca reducir pérdidas y desperdicio en toda la cadena alimentaria y establece una jerarquía de prioridades de actuación.
Esto afecta al día a día porque muchas mermas no nacen de mala intención: nacen de operación real (aperturas, reposición, sobreproducción), de conservación irregular y de falta de evidencias cuando hay inspecciones, auditorías o donación.
Coreco, como fabricante de refrigeración profesional que trabaja con distribuidores e instaladores, lo que vemos en campo es bastante constante: cuando el frío trabaja estable y la operación está ordenada, baja la merma evitable. Y cuando además hay registro y alarmas, es más fácil detectar desvíos antes de que se conviertan en un problema mayor.
Cómo contarlo al cliente en una frase
“Esta ley no va de un papel: va de prevenir merma y poder demostrar un proceso estable cuando hace falta.”
1) A quién afecta realmente (y por qué conviene comprobarlo)
La ley se aplica a actividades realizadas en España por agentes de la cadena alimentaria, incluyendo hostelería/restauración y otros proveedores de servicios alimentarios (colectividades).
Para una lectura práctica en clave HORECA y alimentación, suelen estar más expuestos:
- Retail alimentario (supermercados, tiendas)
- HORECA (bares, restaurantes, hoteles)
- Catering y colectividades (cocinas centrales, comedores escolares, hospitales, residencias)
- Entidades receptoras y redistribución (bancos de alimentos, entidades sociales)
- Industria alimentaria (almacenamiento, expedición, transformación)
Preguntas de diagnóstico (rápidas y útiles)
- ¿Dónde aparece la merma: recepción, cámara, exposición, servicio, devoluciones?
- ¿Hay excedente apto recurrente (y se podría redirigir a consumo humano)?
- ¿Qué evidencias existen hoy: registros de temperatura, incidencias, entradas/salidas en donación?
- ¿El equipo de frío es mantenible (accesos, ventilación, limpieza) o “trabaja forzado”?
Qué pedir para no decidir a ciegas
- Patrón de aperturas y reposición en hora punta
- Mapa simple de flujo: recepción → almacenamiento → preparación → servicio
- Fotos de ubicación del equipo (fuentes de calor, salidas de aire, accesos)
- Rutina real de limpieza/mantenimiento (quién, cuándo, cómo)
2) Qué exige de verdad la Ley 1/2025 de Desperdicio Alimentario.
2.1 Artículo 6: obligaciones generales en modo operativo
La ley exige priorizar la prevención y aplicar una jerarquía de actuaciones, y empuja a disponer de un enfoque de prevención y, en determinados supuestos, promover acuerdos para donar excedentes aptos (o justificar inviabilidad).
En la práctica, esto se traduce en un sistema verificable:
- identificar puntos de merma
- reducir pérdidas en compra/recepción/almacenamiento/servicio
- definir qué se hace con excedente apto
- disponer de registros mínimos y responsables
2.2 Artículo 8: hostelería y restauración
En hostelería/restauración, el artículo 8 obliga a facilitar que el cliente se lleve alimentos no consumidos, informarlo claramente y usar envases aptos (con excepciones como el bufé libre).
En operación, la clave es el flujo: dónde se prepara, quién lo gestiona y cómo se evita que el excedente “nazca” por mala previsión o mala rotación.
Si quieres conocer toda la extensión y resto de articulado, aquí tienes enlace a la ley completa.
3) Fechas clave en 2026: por qué importa hablar con calendario
Este tema depende del marco temporal. La ley se publicó en BOE en abril de 2025.
Y el MAPA aclara que las medidas del artículo 6 deben aplicarse tras un año desde la publicación: 3 de abril de 2026.
Cómo contarlo al cliente en una frase
“2026 es el año de pasar de intención a proceso: prevención, orden del excedente y evidencias mínimas.”
4) Cómo cumplir de forma realista: del “plan” a un sistema que aguanta
El error típico es escribir un plan y dejarlo en un cajón. Lo que aguanta es un sistema con rutinas y responsabilidades.
4.1 Estructura mínima de cumplimiento (7 pasos)
- Mapa de merma (dónde se pierde valor)
- Reglas internas para aplicar la jerarquía (qué se previene, qué se redirige)
- Plan de prevención con medidas por fase (compra, recepción, almacenamiento, preparación, servicio)
- Protocolo de excedente apto (transformación interna / donación / redistribución)
- Registros básicos (pocos, pero útiles)
- Formación operativa (rutina mínima, sin tecnicismos)
- Evidencias documentales para inspección, auditoría o pliegos
4.2 Qué debe contener “de verdad” el plan
- alcance (centros y actividades)
- responsables
- causas de merma (2–3 principales)
- medidas preventivas por fase
- criterio para excedente apto (cuándo se separa y cómo se conserva)
- indicadores simples (2–3)
- revisión periódica y archivo de evidencias
Errores frecuentes (y cómo evitarlos)
- Demasiado complejo → no se mantiene en operación real.
- Sin responsables → nadie ejecuta ni revisa.
- Sin mantenibilidad → el equipo pierde rendimiento y sube la merma evitable.
- Registro sin decisión → se mide, pero no se actúa.

5) Dónde el Frío Profesional marca la diferencia y cómo se argumenta
Aquí conviene ser literal: Los refrigeradores profesionales no están para cumplir la ley de Desperdicio Alimentaria por si mismos. El frío profesional sostiene procesos que ayudan a cumplir.
5.1 Prevención: conservar mejor reduce merma evitable
En operación real, suelen pesar:
- estabilidad térmica
- recuperación tras aperturas
- uniformidad de conservación
- orden de carga y rotación (FEFO cuando aplica)
- accesos y limpieza (mantenibilidad)
Cómo contarlo al cliente en una frase
“Si el frío recupera bien tras aperturas y se mantiene limpio, el producto pierde menos valor antes de venderse o servirse.”
5.2 Donación y redistribución: punto de consolidación, tiempos y registro
Cuando un local genera excedente apto de forma recurrente, el problema rara vez es “no querer donar”. Lo que suele fallar es la operativa: el excedente se queda en una mesa, pasa por varias manos, no se separa a tiempo y nadie sabe cuánto tiempo lleva fuera o a qué temperatura ha estado.
Por eso ayuda crear un punto de consolidación: un lugar fijo donde el excedente apto se separa, etiqueta y conserva hasta la recogida. Si el alimento requiere frío, ese punto debe ser refrigerado. Además, conviene fijar tiempos máximos (cuándo entra, cuándo sale) y llevar un registro simple (entrada/salida y destino). Con eso, la donación se vuelve repetible, segura y fácil de demostrar.
Preguntas de diagnóstico
- ¿Cuándo se decide que algo es excedente apto?
- ¿Dónde se consolida y cuánto tiempo pasa hasta la recogida?
- ¿Qué se registra (aunque sea mínimo)?

6) Lo que aporta un equipo con registro y alarmas: control, evidencias y menos sorpresas
Aquí está el punto clave: no es “más tecnología” por que sí. Es menos incertidumbre. Un equipo con registro térmico, alarmas y, cuando aplica, conectividad, ayuda a sostener el control diario y a dejar evidencia de lo que ha pasado si hay auditoría, donación o revisión interna.
Un equipo con registro térmico, alarmas y conectividad aporta tres cosas prácticas:
A) Detectar desvíos antes (anticipación operativa)
- puerta abierta demasiado tiempo
- temperatura fuera de rango más de lo previsto
- incidencias repetidas en ciertos horarios (picos de operación)
- fallos que se repiten tras limpieza o tras reposición
Beneficio factual: se actúa antes de que haya deterioro de producto o una incidencia grande.
(No es una garantía legal; es una reducción del riesgo operativo por detección temprana.)
B) Demostrar control (evidencias)
- histórico de temperatura
- registro de alarmas/incidencias y acciones correctivas
- soporte en auditorías, donación y, especialmente, contratos/servicios con control documental
Cómo contarlo al cliente en una frase
“Si mañana te piden evidencias, no dependes de memoria: tienes trazas de lo que ocurrió y cuándo.”
C) Mejorar decisiones (datos útiles, no burocracia)
- identificar equipos “más castigados”
- ajustar rutinas: aperturas, reposición, mantenimiento preventivo
- priorizar inversión donde realmente reduce merma
Qué pedir para no decidir a ciegas
- ¿Quién recibirá alarmas y qué hará con ellas?
- ¿Qué umbrales son razonables en ese local (sin alarmas falsas)?
- ¿Cómo se archivan evidencias (mensual/trimestral)?
En Coreco entendemos que si quieres pasar de “reaccionar cuando algo falla” a detectar desviaciones a tiempo, suele ayudar entender qué aporta la refrigeración profesional conectada en cocinas HORECA: registro térmico automático, alarmas configurables y un histórico de incidencias que facilita documentar acciones correctivas. No sustituye la responsabilidad del operador, pero sí hace más fácil sostener el control diario y dejar evidencias cuando hay auditorías, donación o revisión interna.
Ecosistema de Frío Profesional
Cuando hablamos de ley, es tentador pensar en “un requisito”. En la práctica, el resultado depende del ecosistema: equipo + instalación + operación + mantenimiento. Si tu organización ya trabaja esa lógica (por ejemplo, en el pilar de ecosistemas de frío en HORECA), esta ley lo refuerza: el cumplimiento operativo se sostiene en el uso real, no en condiciones ideales.
Qué cambia para HORECA en la práctica con la Ley 1/2025 de Desperdicio Alimentario
- La prevención (rotación, porciones, previsión) pasa a ser parte del diseño del frío y del flujo.
- El excedente apto necesita reglas: cuándo se separa, cómo se conserva, cómo se registra.
- Donación y redistribución (cuando aplica) empujan a cadena de frío y trazabilidad básica.
- Las colectividades y el sector público ganan presión documental por pliegos y auditorías.
- El mantenimiento preventivo mínimo deja de ser “opcional” si quieres estabilidad y menos merma.
- Registro y alarmas (cuando aplica) ayudan a detectar desvíos y a sostener evidencias.
- La exención formal no elimina el interés económico: menos merma suele ser menos coste.
- El distribuidor/instalador gana peso como coordinador de proceso operativo (sin entrar en asesoría legal).
FAQ sobre Ley 1/2025 de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario
1) ¿Qué es la Ley 1/2025 de desperdicio alimentario?
Es el marco español para prevenir pérdidas y desperdicio en la cadena alimentaria y ordenar la gestión del excedente, priorizando prevención y consumo humano cuando el excedente es apto.
2) ¿A quién aplica en HORECA y colectividades?
Aplica a hostelería/restauración y a otros proveedores de servicios alimentarios (por ejemplo, centros con comedor o catering).
3) ¿Qué implica el artículo 6 en la práctica?
Aterrizar prevención y jerarquía en un sistema: mapa de merma, medidas por fase, responsables y evidencias mínimas; y, cuando corresponda, canalizar excedentes aptos.
4) ¿Cuál es la fecha clave del artículo 6?
El MAPA aclara que las medidas del artículo 6 deben aplicarse tras un año desde la publicación en BOE: 3 de abril de 2026.
5) ¿Qué exige el artículo 8 en restaurantes?
Facilitar que el cliente se lleve la comida no consumida, informarlo de forma visible y usar envases aptos, con excepciones como el bufé libre.
6) ¿La ley obliga a comprar equipos nuevos?
No. Obliga a resultados operativos. Los equipos ayudan cuando sostienen estabilidad, mantenibilidad y evidencias.
7) ¿Qué aporta el registro térmico y las alarmas?
Ayudan a detectar desvíos antes, documentar incidencias y sostener evidencias operativas (auditoría/donación/contrato). No sustituyen la responsabilidad del operador.
8) ¿Qué registros mínimos suelen ser útiles?
Merma por causa, incidencias de conservación y, si hay donación, entradas/salidas y condiciones de conservación.
9) ¿Qué papel puede jugar CORECO sin prometer “cumplimiento legal garantizado”?
Aportar medios técnicos y documentación funcional (vía distribuidores/instaladores) que faciliten conservar mejor, registrar mejor y operar con más control.
Glosario de términos
- Desperdicio alimentario: alimento destinado a consumo humano que termina como residuo por causas evitables.
- Pérdidas alimentarias: pérdidas en fases previas al consumo (producción/transformación/logística).
- Jerarquía de prioridades: orden de actuación que prioriza prevenir y, si hay excedente apto, consumo humano.
- Excedente apto: alimento seguro que puede redirigirse a consumo humano mediante transformación/donación/redistribución.
- Plan de prevención: medidas, responsables y revisión para reducir pérdidas y desperdicio.
- Cadena de frío: mantenimiento de condiciones térmicas adecuadas durante almacenamiento y traslado cuando aplica.
- Trazabilidad: capacidad de registrar entradas/salidas y condiciones asociadas cuando procede.
- Registro térmico: histórico de temperatura y eventos (manual o conectado).
- Alarmas: avisos por desvíos (temperatura, puerta, incidencias) para actuar a tiempo.
- Acción correctiva: actuación documentada ante una incidencia (por ejemplo, ajuste de proceso, revisión, retirada).
- Mantenibilidad: facilidad real de limpiar, acceder y mantener equipos para sostener rendimiento.
Si estás revisando cómo aterrizar la Ley 1/2025 en tu operación, suele funcionar empezar por un mapa de merma, una rutina mínima y un sistema simple de evidencias. Para dimensionar soluciones de conservación estable, registro térmico y alarmas, consulta a tu distribuidor y revisa la instalación con tu instalador habitual.
Este artículo es informativo y práctico. Cada empresa debe confirmar qué obligaciones le aplican en su caso concreto, y si lo necesita, revisarlo con su asesoría.











